¡LA MADRE QUE TE TRAJO A ESTE MUNDO PARA QUE ME ARRUINARAS MI POST! Escribí algo larguísimo y por alguna estúpida razón el mouse se movió y terminé perdiendo todo lo que escribí, bueno, la idea era esta: contarle a cualquier persona que lea esto que le gané a la profesora de Dibujo Técnico, tuvo que ponerme 20 porque mi trabajo estaba completo, pero por supuesto que no me salvé de una de esas anotaciones ridículas, me escribió: "Debes aprender a trabajar en grupo, recuerda que somos seres sociables"
En otras noticias, pasaron muchas cosas esta semana, unas interesantes, otras divertidas y otras emocionantes:
1. Mis lápices de caritas, mi tesoro invaluable; al comienzo del año escolar mi papá me trajo un paquete de lápices con caritas felices, me alegré mucho porque pensé que se parecían a mí, a comienzos de enero me quedaban tres nada más, tenía dos en un portalápices, y los veía todos los días para asegurarme de que estaban ahí, un día dejé de preocuparme por eso, hasta que un día se me perdió uno, pensé que tenía que guardar muy bien el que me quedaba, lo guardé, ¡y en la noche vi que Ariel estaba escribiendo con el que se me había perdido!, le dije que era mío y me dijo que se lo había dado, nada más y nada menos que, ¡Carolina!, guardé el que me quedaba y le dije a Ariel que me entregara el que tenía, me lo dió y lo guardé, pero después tuve que usarlo, el que me quedaba era un lápiz de fondo amarillo con las caritas de colores por encima, lo tenía en el portalápices encerrado en mi cuarto, y un día me di cuenta de que no estaba, lo busqué ¡y lo tenía Ariel!, se lo pedí, me lo dió y en ese momento sí que lo guardé muy bien, todavía lo tengo, pero bueno, escribí esto para explicar lo importantes que son esos lápices para mí y para que el que lea esto pueda entender lo que voy a contar:
El miércoles estaba en clase de Historia, la profesora estaba dictando el plan de evaluación, pero yo no lo estaba copiando porque estaba haciendo un "contrato" para que Freddy trabaje conmigo en todos los trabajos en pareja, cuando lo terminé fui hasta su mesa y se lo dejé ahí, con un lapicero al lado, me devolví a mi puesto y cuando estaba sacando el cuaderno para que la profesora creyera que estaba copiando, ví hacia los lados y mi vista quedó fija en las manos de Giuseppe, no es tan difícil adivinar que tenía entre ellas, ¡sí, un lápiz de caritas!, mi primer impulso fue pararme y arrancárselo de las manos, pero me dí cuenta de que tenía que actuar disimuladamente, decidí esperar hasta recreo para quitárselo, estaba esperando cuando vi la oportunidad perfecta: se había volteado a hablar con Anastacia, pensé que sería muy fácil pasar al lado de él y agarrarlo de su mesa, y en efecto, lo fue, se lo quité y no se dió cuenta hasta que tuvo que escribir, cuando empezó a gritar "¡Marco, dame mi lápiz!", mi abuela y mi mamá dicen que hubiera sido mejor quitárselo de frente, pero me gustó más de esa manera, tipo espía.
2. Mi papá, ese ser con el que me es tan complicado llevarme bien; el martes fue a mi colegio, y si no es porque estaba en la puerta no lo veo, lo saludé, le enseñé la revista "Todo en domingo", la de Super Fanaticos, se emocionó taaanto que casi me dan ganas de llorar, entró a la dirección, pagó lo que faltaba del año y se fue, al parecer estaba muy feliz de verme.
3. Increible, ¡no puedo recordar qué era! Creo que era lo feliz que estoy porque está haciendo frío y lloviendo, me gusta más el frío que el calor, bueno, ni siquiera es que me guste más el frío, es que NO me gusta el calor.